Cinco claves para manejar la TV en casa

Famlia viendo netflixPor Juan Camilo Díaz Bohórquez*

Los padres de familia y educadores cometemos un error frente a los contenidos televisivos: creemos que los niños no entienden. Y es todo lo contrario…

A todos nos preocupa la formación de nuestros hijos, tanto la que podemos dar en casa, apoyada por el colegio, como la que puede recibir indirectamente de otros agentes socializadores como los amigos y los medios de comunicación. Debemos tener en cuenta que los niños y adolescentes están creciendo bajo el influjo de serias y complejas tendencias culturales, políticas, sociales, algunas positivas, otras que se inclinan hacia el consumismo, la confusión, la pérdida de identidad y la ausencia evidente de una personalidad clara, definida, sin titubeos.

Ante este panorama tratamos de buscar culpables entre los cuales está la televisión. Los nuevos formatos, los contenidos, la ausencia de franjas familiares y horarios claramente definidos, el excesivo, y mal manejado, uso de escenas llenas de sexo, drogas, modas y tendencias basadas en una muy equivocada interpretación de las libertades de la persona humana, preocuparían a cualquiera. Pero cuidado: la TV tiene su grado de culpabilidad, pero no es la única.

Una de las cosas que debemos tener en cuenta es que la televisión es una industria, es un negocio que trabaja sobre la base de ganar dinero. Para eso crean productos que generen rating a toda costa así haya que irrespetar a los individuos. Ahora bien, esa es la televisión. Pero, ¿y cómo padres qué hacemos para manejar el tema? ¿Somos guías, acompañamos a nuestros hijos cuando ven televisión o simplemente los dejamos a merced de lo que vean ya que “ellos entienden que eso no es de verdad”?

Debemos tener en cuenta que la influencia de la “tostadora mágica” en nuestros hijos es enorme, especialmente en los primeros años de formación, así que tanto nosotros como los maestros, somos los llamados a ser mediadores entre la televisión, los niños y adolescentes. Solo si los padres tenemos el conocimiento para orientar y educar adecuadamente el consumo de televisión se logrará que ésta no influya negativamente. Y esto se logra con un trabajo mancomunado entre la familia y la escuela, unidos, hablando el mismo idioma, sin esconder la realidad pero si trabajando por la generación de una conciencia televisiva. Si en casa o la escuela el niño no encuentra quien le explique la complejidad del mundo (en la cual se encuentra la TV), hallará por fuera de ellas quien lo haga. Y el resultado puede ser catastrófico.

Un poco de ayuda efectiva no cae nada mal frente a este importante tema. Las siguientes estrategias le ayudarán de manera real a manejar la TV en casa:

  1. Mejor enseñar que prohibir
    Muchos padres ya sabrán que cuando algo se prohíbe más atracción genera en los niños. En este caso la solución al “problema” no está en prohibir que los niños vean televisión. Se trata, como dice Castro Caycedo (2007), de enseñarles a que sean críticos, analíticos y lógicos con respecto a lo que ven.
  2. Primero lo primero
    Según mediciones, en términos generales un niño latinoamericano ve 25 horas de televisión en promedio a la semana, es decir,  1.300 horas al año. Si relacionamos con el tiempo de asistencia a clase, para lo cual debemos descontar muchos días de descanso, festivos, vacaciones, etc., un niño realmente asiste 960 horas anuales lo que es 340 horas menos del tiempo que pasa frente a la televisión. Como vemos es más el tiempo viendo tele que aprendiendo cosas nuevas junto con pares de su edad.
  3. Vivir en familia
    Es momento, especialmente ahora, que volvamos a vivir en familia y no necesariamente frente al televisor. Además, hay que aprovechar otros espacios como la lectura, el cine, el parque, la cometa, la bicicleta, etc.
  4. La televisión no es la niñera
    A la TV, y a otros dispositivos, no los podemos utilizar como “biberones digitales” para mantener a los niños ocupados, callados, expuestos a una enorme cantidad de contenidos que desconocemos y que pueden representar una verdadera amenaza.
  5. Formarse
    La educación audiovisual es fundamental. Los padres de familia y educadores debemos formarnos en estos temas. Si nosotros no orientamos, otros lo harán y de una forma poco confiable…

Finalmente, sin el manejo adecuado de la televisión, sin la supervisión y orientación adecuada, en casa seguiremos observando impávidos como nuestros hijos se alienan a modelos y prototipos de comportamientos y actitudes, muchos de ellos alejados de nuestras tradiciones y cultura como sociedad y familia.

 

*Juan Camilo Díaz es Comunicador Social y Periodista con Magister en Educación con Énfasis en Desarrollo Humano y Valores.  Profesor investigador del Instituto de la Familia de la Universidad de La Sabana. Investigador, consultor y gestor de proyectos en Comunicación, Familia e infancia.

jcdiazbohorquez@gmail.com – Twitter: @jcdiazbohorquez

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